2018-07-30

Un delito informático detrás de un perfil sensual



Los usuarios saben muy poco respecto de cómo cuidarse en las redes sociales y terminan siendo manipulados.

La mayoría de las personas que resultan víctimas de un delito informático prefiere no hacer la denuncia. La vergüenza de quedar expuesto en público es principal motivo de esa actitud. En Tucumán, hay gente que cae en alguno de los engaños que se tejen, principalmente, en las redes sociales; sin embargo, opta por mantener el silencio, en lugar de efectuar la denuncia.

Morder el anzuelo con un engaño en internet es cada vez más habitual, aunque no trascienda públicamente. Uno de los más usuales que se produce en Tucumán es el engaño por la red social de Facebook. En general son los hombres los que caen en la trampa, según explicó el comisario Genaro Soria, jefe de la oficina de Delitos Telemáticos de la Policía.

El modus operandi es simple: un usuario de Facebook recibe una solicitud de amistad de parte de una mujer; en general, la foto de perfil muestra a una mujer atractiva “que vive en el exterior y quiere hacer amigos en Argentina”.

Una vez que el usuario acepta la solicitud de amistad comienza un intercambio de mensajes. Ella muestra entusiasmo por su “nuevo amigo” y envía fotos de contenido erótico y después también videos. A su vez, la mujer pide también al usuario que le envíe una foto y comienza a subir la apuesta hasta pedirle que le envíe un video en el mismo tono.

Una vez que el usuario envió el video comienza la pesadilla para la víctima del delito informático. La supuesta mujer pasa a la segunda fase, que es la extorsión a su víctima.

Pedir dinero es una de las más comunes maneras de extorsión en la web. La forma de “tapar” el engaño es que la víctima haga depósitos en una cuenta bancaria. El comisario Soria detalló que en este tipo de delitos se detectó que la mayoría de los engaños tuvieron un mismo origen: la cuenta bancaria tenía sede en Costa de Marfil.

Como una rueda


“Todo es trucho para extorsionar a los hombres, una vez obtenido el video -precisó Soria-. Le piden una determinada cantidad de dinero para no hacer público el video de la víctima y así lo siguen extorsionando en una rueda que no tiene fin”, agregó.

El investigador dijo que lo recomendable es, primero, no aceptar solicitudes de amistad de personas que no conozcan o no dar información personal. “En caso de que hayan enviado un video, lo recomendable es no depositar el dinero, porque la extorsión va a seguir -remarcó Soria-. Una vez que ellos se apoderan del video: paguen o no paguen sus víctimas lo mismo pueden viralizar en las distintas redes sociales y el monto de la extorsión seguirá en aumento”, dijo.

Los delitos informáticos crecieron en los últimos años. No hay estadísticas oficiales, prefiere reservar su caso. Para colmo la metodología de los delitos evoluciona de manera constante.

En Argentina, una de las más recientes es una forma novedosa forma de delito tecnológico que tiene más que preocupados a los usuarios de distintos servicios de correo electrónico. En la jerga de la web se lo denomina “sextorsión”. Esto tiene como protagonistas a hackers que amenazan víctimas al azar, con la revelación de fotos, videos o información sobre su intimidad, que se obtuvieron después de un supuesto hackeo.

La mayoría de los damnificados del temible mail se encontraron con un mensaje en inglés que, traducido, permite leer párrafos como los siguientes: “Vayamos directo al grano. Sé que tu contraseña es ‘xxx’. Más importante aún: sé tu secreto y tengo pruebas... estoy listo para olvidarme de todo a cambio 2.900 dólares -pago a realizar a través de Bitcoin-. Borraré el video y tu vida seguirá como si nada”.

En realidad la mayoría de los usuarios sabe muy poco respecto de cómo cuidarse y caen en la manipulación.

Fuente | La Gaceta

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